Cazorla 2003

Con motivo del 15 aniversario del inicio de las marchas colegiales, el Club de senderismo quiere manifestar su más profundo agradecimiento al Colegio, por todos estos años de largo apoyo, así como a la Junta de Gobierno y a nuestro decano, por la gran generosidad y deferencia que han tenido con nosotros incluso en estos duros tiempos de crisis.

 

No recuerdo haber hecho nada tan apasionante en los últimos años, pese a la responsabilidad que ello implica. Estas distendidas marchas son la mejor de las ocasiones para conocer y tratar a muchos compañeros en un marco mucho más personal y cordial que el del estricto ejercicio de la profesión, así como de fomentar fuertes lazos de amistad y afecto.

Orígenes del Club

El Club, fundado por el anterior decano, D. José Luis López de Sancho, inició sus primeras andaduras en la zona de Fuencaliente, valle de Alcudia y Dehesa Boyal -paraje este último donde realizamos, entre otras, la ruta de la Alberquilla, laguna volcánica situada entre Puertollano y Mestanza, que fue declarada monumento natural-. Muy pronto fuimos ampliando hasta la zona del Parque de Cabañeros, donde se han realizado muchas caminatas preciosas, como la ruta del Boquerón de Estena, las bellísimas cascadas de los Navalucillos con el Pico Rocigalgo al fondo, -una de las mayores alturas de la provincia en las estribaciones de los montes de Toledo- la ruta de la Colada del Navalrincón y el grandioso pantano de la Torre Abraham, por citar solamente algunas de ellas. Casi siempre hemos contado, con la valiosa presencia de muchos colegiados que año tras año, han seguido caminando con nosotros, y acudiendo a cada llamamiento, citando simplemente a título de ejemplo a Juan Antonio Cantos, Fernando Rodrigo y Bernabé Moreno, que acompañados por sus esposas, han sido un gran apoyo para el Club, una magnifica guía y una gran dosis de aliento.

 

Poco a poco, las sendas escogidas se fueron extendiendo hasta el preciso y abrupto Parque de Despeñaperros, donde hemos subido el temible barranco de las Azores -refugio de bandidos-, el contundente macizo de los Órganos, o las grandes caídas de agua de la zona, como la Cimbarra y la Cimbarrilla. También resultan destacables las visitas al Parque Nacional de Cazorla y Segura de las Villas, donde se han realizado varias marchas que incluyeron la subida al Pico Gilillo, de 2.220 metros de altura, la visita al Castillo de las cinco Esquinas, y la incomparable marcha del río Borosa.

Sierra Nevada o Sulary

Podemos citar como proeza excepcional y destacada la expedición que se realizó a Sierra Nevada, también llamada Sulary, la montaña del sol y de la nieve. Es uno de los puntos más altos de la península, de amplias panorámicas, de increíbles paredes cortadas a pico, de un paisaje casi lunar, insólito y conmovedor por su especial belleza.

La Alberquilla, 2003
La Alberquilla, 2003

Despeñaperros, 2002

Despeñaperros, 2002

El día que realizamos esta exigente ruta, sobre nuestras cabezas se dieron cita casi todos los climas de la tierra: viento cortante y frío a primera hora de la mañana, calor asfixiante y casi tropical a mediodía. Ni siquiera nos privamos de un poco de lluvia y granizo.

 

Durante más de doce horas, a la vertiginosa grandiosidad del paisaje tuvimos que añadir la cada vez más penosa experiencia del esfuerzo. La falta de oxígeno nos dejó a todos exhaustos desde el primer momento, y en esas condiciones coronamos los dos picos de Veleta y Mulhacén, los más altos de la península. Fueron 42 durísimos kilómetros de montaña que pusieron de relieve la tenacidad, el temple y valía de los participantes, que acabaron como auténticos Quijotes: todo el cuerpo lleno de molimientos y otros quebrantos.

Visita de los compañeros canarios

Especialmente digna de mención resulta la visita que nos hicieron los abogados Canarios. Resultó un grato acontecimiento que nos dio la espléndida ocasión de realizar un estrecho hermanamiento entre colegios. ¡Más de cuarenta abogados que llegaban de tan lejos! Nuevamente, el Colegio se volcó con el Club, y tanto la Junta como nuestro decano los recibieron con la espléndida cordialidad y la hospitalidad que les caracterizan, disponiendo que a cada uno de ellos se le entregase un pequeño recuerdo de su estancia, que en este caso fue un ejemplar de nuestro querido y famoso Don Quijote.

 

En su compañía, volvimos a realizar algunas de las rutas más emblemáticas de los primeros tiempos: las lastras, el Abulagoso, la cueva de la Batanera, Peña escrita, Peña Rodrigo, Puerto Viejo, la Venta de la Inés, Minas del Horcajo, el roble centenario, la Bienvenida, las ancianas ruinas de Sisapo y la encina milenaria.

 

Compartir esas jornadas fue un auténtico placer y una experiencia tan gratificante y enriquecedora como lo fuera para Don Quijote, salir a deshacer entuertos, reparar agravios y a buscar dares y tomares con gigantes para rescatar doncellas en apuros. Quedamos en devolverles la visita, pues nos aseguraron que también el Colegio de Canarias estaría encantado de recibirnos cuando decidiésemos volver a verlos y conocer los maravillosos paisajes de las islas. En ello estamos.


Cazorla, 2002
Cazorla, 2002

Cazorla, 2002
Óscar Ruíz en Riomundo, 2008

Cazorla, 2002Cazorla, 2002 
José Luis López de Sancho y su hijo                                 Cazorla, 2003

Cazorla, 2002
Río Mundo, 2008

Cazorla, 2002
Río Mundo, 2008

Cazorla, 2002
Venta de la Inés, 2002

Cazorla, 2002
Navas de la Estena, 1999

Cazorla, 2002
Cazorla, 2006

Cazorla, 2002
Valle de Alcudia, 2011

Cazorla, 2002
Río Mundo, 2008

Cazorla, 2002
Valle de Alcudia, 2009

Cazorla, 2002Cazorla, 2002
Encuentro con el Club Senderista de las Palmas         El Escorial, 2009

Cazorla, 2002
El Escorial, 2009

 

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Valle de Alcudia, 2012

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Riomundo, 2008

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Navas de Estena, 1999

 

Los jóvenes abogados

Es de destacar que su llegada al Club de Senderismo fue protagonizada, entre otros, por nuestro hoy insigne secretario, Óscar Ruíz, con su entonces novia Ana, siendo destacable de este período, la ruta donde bordeamos el extenso Pantano del Cíjara, muy cerca ya de Cáceres. Tras él vinieron muchos otros muchos jóvenes letrados, entre los que cabe destacar a Pedro Valdivieso, Ramón García Aldaria, Dolores Valdeolivas, o Angélica Patilla, por citar solamente a los más habituales y entusiastas.

 

Su alegría y su entusiasmo contagioso, han aportado mucha vida al club; Ellos han sido el agua profunda que mana de la agudeza, la fuerza y el brillo de la juventud. No han tenido ni el más mínimo reparo en sumarse a las más lejanas y fatigosas marchas, como por ejemplo la que se realizó al Real Monasterio del Escorial, con subida a las inmediaciones del Monte Abantos, la que se llevó a cabo en el Calar del Mundo con unas lluvias torrenciales que nos dejaron a todos empapados, la que discurrió por la hoz de Valdoro, en medio de una espesa niebla que fue finalmente aclarando. Esta última marcha necesitó del auxilio de varios Jeeps para poder salvar los arroyos crecidos y las muchas otras dificultades del terreno en invierno. También osaron descender a las negras profundidades de las minas de Almadén, declaradas patrimonio de la humanidad y famosas tanto por su importante extracción de mercurio como por las numerosas civilizaciones que desde hace miles de años procedieron a su explotación.

 

Y es que con todos los participantes e integrantes del Club de senderismo, “valientes caballeros andantes, comedidos, biencriados, sufridores de trabajos, de prisiones y de encantos” se puede contar para llegar al final del mundo y recorrerlo por entero.

 

Tal vez el secreto es que estamos de acuerdo en algo: en que lo importante del camino no es haber llegado, sino haber vivido caminando. Esta privilegiada oportunidad de salir a caminar juntos en entornos naturales de incomparable belleza es también la ocasión de disfrutar y compartir en palabras de Fernando Savater: un tiempo que no es oro, sino auténtica riqueza, ese tiempo que no sirve de justificación a ninguna paga ni salario, porque resulta imposible de comprar o vender, ese tiempo que no pasa y que no se puede ni perder ni malgastar. Ese tiempo que no es ocio. Ese tiempo que no es tiempo, sino simplemente eternidad.

 

Desde estas páginas queremos expresar nuestro más emocionado agradecimiento al Colegio y a todos los participantes, por todos estos años de apoyo y desvelo.